Entre tasas altas y déficit habitacional, el sector vivienda traza ruta en 2026
Con un déficit habitacional de 27 %, menos empleo en construcción y precios que suben 10 % anual, el gremio trazó ruta en 2026.
El futuro del país también se mide en metros cuadrados. Con esa idea, Camacol, el gremio de los constructores, abrió su congreso anual en Barranquilla con un mensaje directo al próximo Gobierno: la reactivación económica pasa por la vivienda, y el Estado no puede seguir tratándola como un gasto, sino como una inversión social y productiva.
“La primera decisión que debe tomar el próximo gobierno de Colombia desde el Día Uno es el regreso del programa ‘Mi Casa Ya’ en una nueva versión, renovada, actualizada y mejorada”, dijo Guillermo Herrera, presidente del gremio.
Sus palabras resumen la urgencia de un sector que fue motor del PIB durante dos décadas y hoy atraviesa uno de sus momentos más frágiles.
A pesar del entorno adverso, el mercado inmobiliario colombiano ha mostrado señales de estabilidad y recuperación.
Según la Federación Colombiana de Lonjas de Propiedad Raíz (Fedelonjas), el PIB nacional superará el 2 % en 2025, y el del sector oscilará entre 2,3 % y 2,6 %, en línea con los buenos resultados de los dos primeros trimestres del año.
“Aunque la tasa de interés ha bajado, todo indica que se mantendrá alrededor del 9,25 % por el resto del año, con una inflación cercana al 5 %”, explicó Mario Ramírez, presidente de la Federación.
El diagnóstico está definido en sus aristas: el crédito hipotecario sigue caro. Y cuando los préstamos se encarecen, los compradores se frenan. A eso se suma la suspensión del programa Mi Casa Ya, que debilitó la confianza y afectó el mercado de vivienda social.
Sin embargo, el sector no se detuvo. El saldo total de la cartera hipotecaria alcanzó los COP 144,4 billones, un crecimiento del 10 % frente a 2024, con una mora controlada del 4,3 %.
Es decir, los colombianos siguen pagando y comprando vivienda, aunque con más prudencia.
¿Cuáles son las propuestas para revitalizar el sector vivienda?
Mi Casa Ya 2.0.
Camacol propone revivir el programa insignia de vivienda social, pero ajustado a la realidad fiscal.
Primero, mayor cobertura con menor costo, sin desbordar el gasto público; segundo, concurrencia de recursos: que alcaldías, gobernaciones y cajas de compensación se sumen al financiamiento.
La idea es que Mi Casa Ya deje de depender solo del presupuesto nacional y se convierta en una alianza interinstitucional, capaz de sostener el acceso a vivienda formal sin improvisaciones presupuestales.
Un plan de reactivación que alcance a la clase media.
Durante años, las políticas de vivienda se concentraron en los hogares de menores ingresos. Pero la clase media también se ha rezagado por las tasas altas y la pérdida de poder adquisitivo.
Camacol plantea un programa de coberturas a la tasa de interés que incluya tanto la vivienda VIS como la No VIS.
El propósito es dinamizar la demanda y el empleo, recordando que cada peso invertido en construcción genera COP 1,4 en otros sectores, desde el acero hasta los muebles.
Devolverle oxígeno al ahorro
Las cuentas AFC (instrumento de ahorro para compra de vivienda) perdieron atractivo tras los últimos cambios tributarios.
Camacol pide restaurar los beneficios originales y crear nuevos incentivos para estimular el ahorro, especialmente en el segmento VIS.
Esa política permitiría reducir la dependencia de subsidios y ampliar la base de compradores formales, fortaleciendo el sistema hipotecario.
Inversión e innovación
Más allá de construir, el gremio busca atraer inversión y diversificar el negocio.
Propone un marco regulatorio que fomente modelos como el arrendamiento especializado, la vivienda para renta institucional y la compra desde el exterior, aprovechando remesas y capital extranjero.
El objetivo es convertir la vivienda en un activo rentable, formal y sostenible, no en un refugio precario.
Ciudades con reglas claras para frenar la informalidad
El 33 % de los hogares colombianos vive en asentamientos informales.
Camacol insiste en que sin suelo urbano disponible y normativas coherentes no hay vivienda formal posible.
Pide simplificar la gestión del suelo, agilizar los trámites de renovación urbana y fortalecer la autonomía local para ordenar el crecimiento de las ciudades.
Vivienda usada y nueva: dos caras del mismo repunte
El mercado de segunda mano vive su mejor momento en una década. En el primer semestre de 2025, las casas usadas se valorizaron 9,7 % y los apartamentos 5,2 %.
La entrega inmediata, la ubicación en barrios consolidados y la flexibilidad en la negociación explican el auge.
La vivienda nueva, en cambio, sigue encareciéndose. Según el DANE, en el segundo trimestre de 2025 los precios subieron 2,1 % trimestral y 10 % anual.
Las casas lideraron el incremento (9,27 %), mientras los apartamentos subieron 5,48 %.
Las mayores alzas ocurrieron en Pasto (14,9 %), Popayán (13,2 %) y Cali (12,5 %); Neiva fue la única con caída (-6 %).
Bogotá, Medellín y Cali concentran la mayor parte de las ventas, pero los municipios intermedios comienzan a ganar protagonismo con proyectos más asequibles.
De hecho, entre enero y julio de 2025 las ventas de vivienda nueva crecieron 38,6 % frente al año anterior, según Ciencuadras.
Camacol insiste en que sus cinco propuestas no son un pliego de peticiones gremiales, sino una hoja de ruta nacional.
La construcción genera 1,5 millones de empleos directos y arrastra a más de 30 subsectores. Cuando se detiene, el país lo siente en el bolsillo.
Tecnología, capital y tasas: las claves que marcarán la inversión inmobiliaria en Colombia en 2026
Un peso fortalecido, el vencimiento masivo de CDT y la adopción de soluciones fintech reconfiguran el panorama.
Fuente: https://www.portafolio.co/mis-finanzas/vivienda/tecnologia-capital-y-tasas-las-claves-que-marcaran-la-inversion-inmobiliaria-en-colombia-en-487496Paula Galeano Balaguera
En este escenario, la tecnología emerge como un eje central que redefine la forma de financiar, desarrollar e invertir en proyectos inmobiliarios, al tiempo que se abren oportunidades relevantes para canalizar capital hacia el sector constructor mediante nuevos modelos digitales.De acuerdo con Diego Varela, COO de Ambana, startup especializada en inversiones inmobiliarias, tres tendencias concentrarán la atención del mercado durante el próximo año: una inversión impulsada por la valorización del peso y las tasas competitivas, la aparición de alternativas tecnológicas de financiación para la construcción y la digitalización integral del ciclo inmobiliario. Estos factores convergen en un contexto donde el sector busca eficiencia, nuevas fuentes de recursos y mayor seguridad para inversionistas y desarrolladores.
Un peso fuerte y tasas que dinamizan la inversión
Durante el último año, el peso colombiano registró una valorización superior al 15 %, posicionándose como una de las monedas con mejor desempeño en América Latina y a nivel global. A comienzos del año, el dólar se ubicaba cerca de los $4.500, mientras que en las semanas recientes ha promediado alrededor de $3.700. Este comportamiento ha generado una valorización significativa para quienes ingresaron capital en dólares, reforzando el atractivo del país como destino para inversión extranjera.
A esta dinámica cambiaria se suman tasas de interés que continúan siendo competitivas frente a otros mercados, lo que mantiene a Colombia como una alternativa relevante para la inversión en activos inmobiliarios y de renta fija. El entorno resulta especialmente atractivo para proyectos de vivienda, infraestructura y desarrollos comerciales, en un año que estará marcado por elecciones y la expectativa de un nuevo gobierno con políticas orientadas al sector empresarial.
La combinación de un peso fuerte, tasas atractivas y expectativas de mayor flujo de capital configura un escenario que impulsa la toma de decisiones de inversión en el sector inmobiliario, tanto por parte de actores locales como internacionales. Este contexto favorece la búsqueda de vehículos que permitan canalizar recursos de forma eficiente y con estructuras de riesgo claras.
Nuevos modelos tecnológicos para financiar la construcción
El sector de la construcción enfrenta una limitación estructural relacionada con la falta de alternativas de financiación modernas, flexibles y accesibles para constructoras y desarrolladores, según dice el experto. Esta situación ha restringido el avance de proyectos y ha impactado la oferta disponible, pese a que la demanda por vivienda se mantiene estable.
En este contexto, las plataformas de real estate fintech surgen como una respuesta a ese vacío, al ofrecer esquemas de financiación e inversión basados en tecnología, con mayor transparencia y acceso directo entre inversionistas y proyectos inmobiliarios.
El 50% de licencias aprobadas corresponde a vivienda social.
Un factor adicional que acelera esta transformación es el vencimiento proyectado de Certificados de Depósito a Término. Para 2026 se espera que expiren CDT por más de $100 billones, lo que abre una oportunidad significativa para redirigir estos recursos hacia inversiones inmobiliarias con tasas competitivas superiores al 14 % anual. Según el último reporte de la Superintendencia Financiera de Colombia, los depósitos totales en CDT alcanzaron los $338 billones a septiembre de 2025.
En un entorno donde la inflación se mantiene por encima del 5 %, la migración desde instrumentos tradicionales hacia alternativas inmobiliarias digitales se perfila como una estrategia para preservar y hacer crecer el patrimonio, especialmente para inversionistas que buscan diversificación y respaldo en activos reales.
La digitalización del sector inmobiliario continuará profundizándose en 2026 como respuesta a la necesidad de mayor eficiencia en un mercado cada vez más competitivo. La tecnología está transformando todas las etapas del desarrollo y la comercialización de proyectos, desde el análisis inicial hasta el cierre de las operaciones.
Entre las principales aplicaciones se encuentran el uso de análisis predictivo apoyado en inteligencia artificial para estimar precios, demanda y riesgos; plataformas digitales que permiten invertir en proyectos inmobiliarios desde montos accesibles; y procesos completamente digitales que abarcan la visualización de proyectos, la firma de documentos y su verificación.
El 50% de licencias aprobadas corresponde a vivienda social.
Estas soluciones contribuyen a reducir tiempos operativos, fortalecer la confianza de los inversionistas y facilitar que más proyectos alcancen la fase de construcción en un contexto financiero exigente. Según Varela, durante 2025 Ambana logró canalizar inversiones cercanas a los $8.000 millones, con una proyección de cierre de año por $10.000 millones, una tasa de default del 0 % y cerca de 1.000 inversionistas activos.
Coltejer informó al mercado que ahora apunta a los negocios en sector inmobiliario
El balance de la textilera destaca que la venta de terrenos va a complementar las iniciativas inmobiliarias, para fortalecer la posición financiera dentro de la compañía
Fuente: https://www.larepublica.co/empresas/coltejer-informo-al-mercado-que-ahora-apunta-a-los-negocios-en-sector-inmobiliario-4106288-Martín Pinzón Lemos
En la revelación de sus estados financieros de 2024, Coltejer, además de reportar pérdidas por más de $57.000 millones, también mostró el cambio de su modelo de negocio frente al tradicional en el sector textil. Ahora, en la compañía exploran “la incursión en el sector inmobiliario”, según el informe de la empresa.
De acuerdo con el documento, “durante 2022, se concluyeron la mayoría de los contratos laborales vigentes, quedando al final del ejercicio cinco de ellos. Posteriormente, se reintegraron dos empleados que solicitaron amparo judicial a través de tutelas, proceso aún en revisión judicial”. Los cinco miembros de la organización son: Alfredo Mora Arana, director general; Elsa Muñoz, secretaria general; José Óscar Cano, coordinador financiero; Elkin Moreno, coordinador de infraestructura y protección patrimonial, y el coordinador inmobiliario, Martín Jaramillo, de acuerdo con el último organigrama publicado por la empresa, que data del año pasado. El documento asegura que la venta de terrenos va a complementar estas iniciativas, para fortalecer la posición financiera y asegurar un futuro sostenible. Por otro lado, asegura que, desde la empresa, hay impuestos aún por pagar.
El pasado 4 de marzo, la Superintendencia Financiera anunció la recepción de una solicitud para una Oferta Pública de Adquisición, OPA, sobre las acciones ordinarias de la compañía. Este proceso busca adquirir entre 0,0000014% y 3,6756% del total de acciones en circulación, enfocándose en los accionistas ausentes y disidentes.
El precio propuesto por acción es de $1.812, pagadero en efectivo en moneda colombiana. Como parte del procedimiento regulatorio, la SuperFinanciera ordenó la suspensión de la negociación bursátil de las acciones de Coltejer hasta el día siguiente a la publicación del aviso oficial de la oferta.
En cuanto a la composición accionaria, la mayor participación en Coltejer está en manos de Kaltex Latinoamérica S.A.S. con 47,49%, seguido por Grupo MCM Colombia, con 24% y Kaltex America Investments Inc. con 12,77%. La empresa cuenta con 25.006 accionistas, de los cuales 97,95% son inversionistas individuales.
Desde Coltejer afirman que, a pesar de las utilidades negativas, “la compañía cuenta con ingresos de caja provenientes de actividades inmobiliarias y de comercialización de telas importadas, lo que permite cubrir las salidas de efectivo”, aseguró el balance.
La situación de Coltejer es comparable con la de un paciente en la UCI, de acuerdo con el analista financiero en Solidus Capital, Diego Palencia. El experto afirmó que “la compañía está en cuidados intensivos con pronóstico reservado: requiere grandes inversiones y socios con solvencia para enfrentarse a la actual coyuntura financiera y económica”.
Palencia también se refirió al nuevo modelo inmobiliario de la empresa. “El cambio de modelo al negocio inmobiliario permitirá algún ajuste a su patrimonio: sin embargo, el costo de capital y la volatilidad producto de la guerra arancelaria no le permitirá crear sinergias rápidamente”, aseguró el analista de Solidus Capital.
Dijo que la volatilidad traería mayor presión en el canal de tasa de interés y de expectativas, por ende sería más duro el proceso. Sin embargo, concluyó que “siempre la fortaleza y la esperanza deben primar en entornos desafiantes: hay que jugarse la última partida con Coltejer”.
Juan Pablo Vieira, CEO en JP Tactical Trading, también habló del caso y afirmó que “el tema del negocio inmobiliario se viene tratando hace mucho. Coltejer realmente tiene unos activos inmobiliarios gigantescos, pero no hay interés en mantener la compañía, no hay interés en el objeto social inicial de la compañía”. Para Vieira, la compañía busca aprovechar el valor en inmuebles de la empresa, que supera al del negocio textil.
Por ahora, la tradicional compañía con creada en 1907 se mantiene en pie con este nuevo modelo de negocio. Incluso, según el reporte de estados financieros, también descarta liquidarse o disolverse.
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